Diez razones para apostar por el control biológico en la agricultura

Anuario de Agricultura & Alimentación 2023

Para conseguir los objetivos europeos, el control biológico y otras biosoluciones son el mejor método de control de plagas y enfermedades

Control de plagas.
María José Pardo
- Directora general de Bioline Iberia

02 de octubre 2023 - 21:00

En mayo de 2020, la Comisión Europea presentó la Estrategia «De la Granja a la Mesa» como una de las iniciativas fundamentales del Pacto Verde Europeo, con la que se pretende convertir el sistema alimentario de la UE en un modelo sostenible en el que la seguridad alimentaria y la inocuidad de los alimentos son ya prioritarias.

En dicha Estrategia se han marcado objetivos como garantizar la reducción del uso de plaguicidas y fertilizantes, más superficie ecológica, la promoción del consumo de alimentos más saludables y equilibrados, reducir el desperdicio alimentario o lucha contra el fraude alimentario, entre otros.

Para conseguirlos, el control biológico y otras biosoluciones se postulan como el mejor método de control de plagas y enfermedades: por el respeto medioambiental que representan para el cultivo, el suelo y el propio entorno, así como la garantía de seguridad para los productores y consumidores, y además porque es más rentable económicamente que los métodos convencionales.

En Bioline Iberia somos conscientes de ello, pero lo queremos también avalar con una serie de argumentadas razones:

  1. Conseguimos el objetivo de la sosteniblidad (ambiental y económica), ya que con el control biológico garantizamos unas prácticas agrícolas más limpias y en consonancia con las nuevas exigencias de los mercados. Además, se mantiene el rendimiento de los cultivos y se optimizan los beneficios para los agricultores.
  2. Mayor seguridad alimentaria, ya que se reduce el uso de pesticidas químicos en la producción de alimentos. De esta forma también nos estamos diferenciando de nuestros competidores, con un producto de mayor valor añadido, que se obtiene con mayor respeto al medio ambiente, a los consumidores y al propio agricultor.
  3. Conservación de la biodiversidad: Usamos organismos nativos o introducidos de forma segura y controlada. No sólo se trata de aportar artificialmente insectos u otros organismos a los cultivos para que parasiten o se alimenten de la plaga, sino que con ello creamos un hábitat natural basado en la biodiversidad. Además, se aportan islas de vegetación y barreras naturales con setos de especies autóctonas de cada zona, aportando más equilibrio a nuestros agroecosistemas.
  4. Efectividad a largo plazo: El cambio climático es una realidad que también afecta al comportamiento y ciclo vital de las plagas, siendo más persistentes. Los químicos que aún mantienen registro carecen de la eficacia de antaño. Las plagas y enfermedades desarrollan resistencias, que no son tales frente al biocontrol con insectos auxiliares. Esto asegura su durabilidad en el tiempo.
  5. Reducción de costos: El control biológico y otras biosoluciones son la alternativa económicamente más viable para los agricultores, ya que reducen la dependencia de los pesticidas químicos, que pueden ser costosos. Además, se pueden establecer poblaciones de organismos benéficos autóctonos de forma espontánea en la finca (siempre que en ella no haya residuos fitosanitarios), evitando así el empleo de productos químicos.
  6. Cumplir con los mercados y las regulaciones: La Unión Europea ya está implementando restricciones y regulaciones más estrictas sobre el uso de pesticidas químicos en la agricultura y el fomento de superficie destinada a producción ecológica. El control biológico es el método óptimo para cumplir con estas regulaciones y contribuir así al cumplimiento de los estándares de producción sostenible y responsabilidad ambiental.
  7. Integración en sistemas de producción: El control biológico se puede integrar fácilmente en la práctica mayoría de los sistemas de producción agrícola existentes, como la agricultura ecológica o los sistemas de producción integrada. Esto permite a los agricultores aprovechar los beneficios del control biológico sin tener que cambiar por completo sus prácticas de cultivo, independientemente de cuales sean sus infraestructuras, desde invernaderos, cultivos semiprotegidos o campo abierto. Bioline tiene una solución para cada una de estas casuísticas.
  8. Enfoque selectivo: El control biológico puede dirigirse específicamente a las plagas o enfermedades objetivo, minimizando el impacto sobre los organismos beneficiosos y evitando efectos secundarios no deseados en el ecosistema agrícola. Además, ni que decir tiene la necesidad de respetar las abejas, polinizadores naturales de más del 75% de alimentos que consumimos a nivel mundial. Desgraciadamente éstas se están viendo afectadas por el cambio climático, y sobre todo por el uso masivo de plaguicidas y pesticidas.
  9. Resistencia al clima y adaptabilidad: Los organismos utilizados en el control biológico a menudo son resistentes al clima y se adaptan a las condiciones locales. Esto los hace más efectivos en comparación con los pesticidas químicos, que pueden ser menos eficaces en ciertas condiciones ambientales.
  10. Mejora de la calidad del suelo: Al reducir el uso de pesticidas químicos, el control biológico potencia la salud del suelo al mantener la actividad biológica y la diversidad microbiana. Esto contribuye a mejorar la estructura del suelo, la retención de nutrientes y la disponibilidad de agua para las plantas.

Desde Bioline Iberia llevamos tiempo trabajando en y por una agricultura sostenible y estas diez razones o argumentos responden con objetividad a que la apuesta por el control biológico no sólo es algo del presente, sino que con ella nos jugamos nuestro futuro.

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