AVERÍA
El tranvía se queda sin servicio tras una avería en Luis de Morales

Antonio Barrera corta una oreja con una ikurriña por muleta

El sevillano, ante la persecución de la lidia en la capital guipuzcoana, repite el gesto reivindicativo que utilizó en la plaza de Barcelona para defender la fiesta

Antonio Barrera, que cortó la única oreja de la tarde, toreando con la bandera autonómica vasca en la muleta.
Efe / San Sebastián

15 de agosto 2012 - 01:00

Ganadería. Toros de El Pilar, desiguales de presentación, con genio y complicados, salvo el primero, el más toreable, aplaudido. TOREROS: Antonio Barrera, estocada (oreja); y tres pinchazos, estocada "en el número" y nueva estocada (silencio). Leandro Marcos, cinco pinchazos y descabello (silencio tras aviso); y pinchazo y bajonazo (silencio tras aviso). Iván Fandiño, tendida que escupe y descabello (silencio); y caída (palmas en la despedida). Incidencias. Casi un tercio de entrada en tarde agradable. Parte facultativo: en la enfermería fue operado Paco Peña de "herida ascendente de siete centímetros en el muslo izquierdo, que no afecta ningún vaso ni músculo importante, de pronóstico leve.

Antonio Barrera cortó una oreja por una faena con notables tintes reivindicativos en la que el sevillano toreó con la bandera autonómica vasca a modo de muleta.

Hay toreros que, aparte de deleitar y justificarse en el ruedo, buscan en sí mismos gestos para proclamar el toreo a los cuatro vientos. Uno de ellos es Antonio Barrera, comprometido y todo un número uno en este tipo de arengas, que ya defendió la Fiesta el año pasado en Barcelona utilizando una senyera por muleta ante la prohibición de las corridas en Cataluña.

Ayer, de nuevo, Barrera hizo de las suyas. Ante la persecución del toreo en la capital guipuzcoana, que podría llegar a desaparecer en San Sebastián a partir del año que viene, el sevillano toreó con una muleta con los colores de la ikurriña. Un Barrera entregado frente al toro que abrió plaza, el mejor de un duro encierro, al que cuajó de forma notable sobre ambas manos. Muletazos limpios y templados, siempre en actitud atacante, y todo bien conjuntado e hilvanado. Buena faena del sevillano que, tras una gran estocada, cortó una oreja de ley.

El cuarto fue toro áspero, que fue orientándose a medida que transcurría su lidia. Barrera estuvo aquí valiente y capaz, jugándosela en una labor de riesgo y emoción. La espada no funcionó, y si fuera poco ocurrió el percance del banderillero Paco Peña, herido al tropezarse con su propio capote cuando "hacía la rueda".

Leandro, a parte de no sortear toros propicios, no tuvo tampoco su tarde con la espada. Toreó con gusto con el capote a su primero, pero el toro desarrolló sentido. En el quinto estuvo más centrado en una labor de valor y dominio pero sin poder redondear faena.

Fandiño tuvo un primero de lo más deslucido por brusco y orientado y abrevió. En el sexto, que derribó dos veces en varas, trató de imponerse a las violentas embestidas del astado con valor y mucho aguante. Quiso mucho pero tampoco pudo resolver.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último