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Enésima defensa de Mel

  • Vadillo admite sin tapujos que el madrileño hubiese sacado al Betis del marasmo en el que se ha metido. Gordillo fue el primero en reconocer el error y Domínguez Platas lo hizo el lunes.

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Con el enterrador a punto de ser avisado, ya nadie calla en el Betis. Los verdaderos culpables de la crisis van saliendo a flote y cada día que pasa se conocen más interioridades de la maltrecha entidad verdiblanca. Y lo que ya no es un secreto para nadie es que el capricho de un administrador judicial, a la sazón José Antonio Bosch Valero, va a ser el que lleve al primer equipo del Betis a Segunda División.

Su torticera manera de desoír consejos para destituir de forma unilateral a Pepe Mel, en la jornada 15 tras empatar ante el Rayo Vallecano (2-2) en Heliópolis, hace justo una vuelta, fue la decisión más perniciosa e influyente en lo que se avecina. Lo admitió ayer un futbolista, el joven Álvaro Vadillo, pero no ha sido el único. Antes que él, con más o menos rotundidad, otros actores principales en verdiblanco, reconocieron el craso error cometido por alguien que se fue del Betis por la puerta de atrás por asuntos más turbios que éste.

"Mel conocía a los jugadores, estábamos a gusto con él y creo que habría sacado la situación adelante. No tenemos plantilla para ir los últimos. En pretemporada estábamos hasta sorprendidos por el gran nivel que estábamos mostrando, pero los resultados no estaban saliendo bien. Estamos ahí porque hemos tenido muchos errores durante todo el año", espetó Vadillo.

Las palabras del extremo puertorrealeño desmienten a su vez parte de las del presidente el pasado lunes, quien admitió a medias el error de despedir a Mel pero quiso justificarlo vendiendo que había mal rollo. "Había desconexión entre Pepe y la plantilla, y la plantilla y Pepe. Visto ahora, igual le tuvimos que dar una vuelta más a esa posibilidad, pero también es cierto que ya íbamos últimos destacados durante varias jornadas", dijo Domínguez Platas, al que Vadillo ayer dejaba en mal lugar al afirmar que la plantilla estaba "a gusto" con su entrenador.

Con todo, quien abrió la veda fue Rafael Gordillo, presidente de la Fundación del Real Betis Balompié, quien mantenía con Mel una relación política y correcta aunque en el fondo siempre subyacía que éste fuese amigo de Míchel, enemigo, ya parece que irreconciliable, del hoy entrenador del West Bromwich Albion. "Bajo mi punto de vista, no fue la mejor decisión echar a Pepe Mel. Ni siquiera la afición ha estado de acuerdo con esta medida. Pero, por otro lado, también tengo que decirle que la destitución tiene su argumentación. Los números echaban a Pepe Mel. Ahora, es verdad que nadie te asegura que el cambio vaya a salir bien o mal", afirmó el también director de relaciones institucionales del Betis mediado enero, un mes y pico después del adiós de Mel.

La semana pasada, en una entrevista al diario L'Esportiu de Catalunya, Chica habló en oro. ¿Se echa de menos el estilo que proponía Pepe Mel?, le preguntó el periodista. "Francamente, sí. Nos gustaba mucho su filosofía porque todo pivotaba sobre la posesión y el control a través de la pelota. Los entrenamientos se basaban en ejercicios para conservarla porque en los partidos jugábamos a tenerla. A pesar de que disfrutáramos con este planteamiento tan ambicioso, cuando las cosas no van bien se suele mirar hacia el banquillo. A toro pasado es injusto decirlo porque es muy fácil, pero su destitución fue un error", dijo un futbolista descartado por Mel para jugar en Europa y al que éste hubiera limpiado en diciembre de seguir. Argumentos más claros no existen.

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