El reto es diversificar
Villanueva de San Juan
Un pueblo tranquilo de imponentes paisajes serranos donde prima la producción olivarera y gana peso la ganadería avícola. La cooperativa aglutina la gran parte de la generación de riqueza y empleo en el municipio. El turismo se presenta como una oportunidad muy válida para potenciar la economía local.
Al extremo sur oriental de la provincial, en el vértice que hace límite entre tierras sevillanas, malagueñas y gaditanas, se asienta un pueblo cercado por abruptas ondulaciones olivareras, campos de olivos a casi 500 metros sobre el nivel del mar, a medio kilómetro del punto cero en posición vertical, ahí está, Villanueva de San Juan, pura Sierra Sur.
Este pequeño núcleo poblacional, de escasos 1.300 habitantes, abre balcones al exuberante paisaje serrano del sureste hispalense, con el propósito de exportar sus más destacadas cualidades: sosiego, panorámicas deliciosas y sabor rural a raudales. El turismo se alza como una alternativa que diversifique la economía local, basada en una preponderancia del sector primario, principalmente agricultura, y dentro de ella, el olivar.
De ahí que Villanueva tenga como principal motor económico local a la Sociedad Cooperativa Andaluza San Juan Bautista, que con casi medio siglo de funcionamiento se encuentra hoy día en perfecto estado de revista para seguir impulsando las oportunidades locales. "Más del 80 por ciento del pueblo está vinculado con la cooperativa", argumenta Juan Martín, gerente. Actualmente cuenta con 400 socios que traen sus productos hasta la cooperativa, más otros 200 socios colaboradores, una cifra extraordinaria dadas las dimensiones del municipio.
Con una proyección laboral de 15 empleos, más la riqueza indirecta generada, esta cooperativa abre un excepcional abanico de servicios dirigidos a procurar el bienestar y mejorar las condiciones de sus socios. A la almazara y la fábrica de verdeo, suman un surtido de combustible, venta de telefonía móvil, seguros, gestora, peritos agrícola, economato con 7.000 artículos, venta de fitosanitarios, abonos y simientes e incluso la concesión de créditos. Dada la importancia que asumen en la economía local y la amplia cartera de servicios, SCA San Juan Bautista es la auténtica referencia villanoveña. Y lo es también por que gracias a su producción, el gentilicio local recorre la geografía patria, grabado en las botellas del aceite 'Villanoveño', una de las dos marcas que comercializa esta cooperativa. La otra marca es 'El Rincón Andaluz'. En total se genera más de un millón de kilos de aceite al año. En la fábrica de verdeo, cuyo producto se vende a granel, se producen 1,7 kilos de aceituna hojiblanca al año, cocidas y en salmuera.
Esta puesta en marcha hace unos años de la planta de verdeo ha hecho posible que actualmente el pueblo cuente con dos campañas agrícolas, reduciendo la estacionalidad de los empleos que genera la agricultura local. La economía local también ha agradecido la inclusión de otro sector y el progresivo auge que ha tenido desde el inicio del siglo XXI, como ha sido la producción ganadera avícola y porcina, con la puesta en marcha en Villanueva de San Juan de varias explotaciones de granjas de pollo, pavo y cerdo. En este caso, se trata de autoempleo, toda vez que estas granjas pertenecen a ganaderos y ellos mismos las gestionan.
Una posibilidad laboral y social que por ahora no es posible, es la apertura de una importante residencia de mayores, que hubiera generado puestos de trabajo y un servicio importante a la población de más edad. Con el bloqueo a la Ley de Dependencia por parte del Gobierno central, este centro no opera, a pesar de encontrarse acabado en su construcción. Incluso en el municipio se llevó a cabo un taller de empleo dirigido a formar en ayuda a la dependencia a 12 vecinos con el objetivo de dotar de vecinos aptos para el trabajo a esta residencia de ancianos.
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