El armazón de Manuel Pellegrini se torna demasiado rígido
Las reticencias del chileno a cambiar el dibujo o salirse del guion previsto no ayudan a hacer más daño al colista Oviedo
Así jugaron los futbolistas del Betis ante el Oviedo
Hay más causalidad que casualidad en que el Betis haya empatado a domicilio tantos partidos ante equipos de la zona baja de la tabla. Se ha consumido la primera vuelta de esta decepcionante Liga en verdiblanco con la sensación de que al armazón que ha montado la mano sabia de Manuel Pellegrini le ha sobrado rigidez cuando no daba frutos la partida inicial, la que el chileno tenía en su cabeza antes de que el balón echara a rodar. En el Carlos Tartiere se volvió a reflejar con toda su rotundidad. Siempre el mismo 4-2-3-1, jamás probar con dos delanteros (¿por qué no tirar más de Pablo García para zona de remate, si lleva el gol en la sangre?). Esa doble entrada final de Ricardo Rodríguez y el Chimy Ávila, aún con 1-0, va a generar un intenso debate ya de por sí caliente entre el beticismo.
Defensa
Ya es un clásico en los partidos de este Betis que el atacante del rival que prueba al lateral izquierdo se salga a menudo con la suya. Sobre todo si no es Valentín Gómez el bético que cierra esa banda. Manuel Pellegrini le dio una oportunidad a alguien con el crédito tan reducido como Junior Firpo y éste hizo poco por ampliarlo. Poco atento y lento estuvo demasiadas veces ante Hassan. Ángel Ortiz, en el lateral contrario, tampoco terminó de estar seguro ante un Oviedo con cierto sentido para crear superioridad por fuera y colgar buenos centros. El chiclanero Reina tuvo dos buenas opciones en la primera parte por esa debilidad bética.
En otro aspecto del juego clave para que un equipo sea competitivo, la resta en la zona ancha, el Betis sigue echando de menos a ese especialista que aún juega en la Copa África, Amrabat. La tendencia del esquema de Pellegrini de mandar muchas piezas a atacar tiene un peaje claro en el repliegue y en el cierre de los pasillos interiores, como se vio en el gol ovetense.
Ataque
Sin Isco, a este Betis le está costando demasiado hacerse con la pelota para someter al rival, embotellarlo e insistir hasta buscarle las cosquillas. Lo Celso y Antony son demasiado discontinuos y aunque Pablo Fornals vio pronto que debía sorprender desde atrás y protagonizó la arrancada que activó al Betis en el minuto 18, el Cucho volvió a echar de menos más socios cercanos en el área contraria.
En realidad, buena parte del peligro bético manó de los propios regalos de la nerviosa y débil defensa del colista. Varias veces se la entregó uno de azul a uno de verdiblanco en posiciones comprometidas, la más clara la del portero a Pablo Fornals, pero anduvieron clementes los heliopolitanos.
Llegó un momento en que el partido pedía agitación desde el área técnica. Dejar un solo pivote, o quitar un defensa y dejar zaga de tres, o el referido recurso de los dos delanteros. nada de eso sucedió y Deossa o Pablo García acabaron el partido en el banquillo.
Virtudes
Los chispazos de calidad, como en el gol, siempre van a existir.
Talón de Aquiles
La tibieza que muestra el equipo y su rigidez táctica explica tanto empate amargo.
También te puede interesar