Aquella estampa del Señor
Cofradías Estreno con la vara dorada
Félix Ríos es desde ayer hermano mayor electo del Gran Poder · Miembro desde que tenía un año, llegó a la corporación gracias a la devoción nacida en su familia paterna
Llegó al Gran Poder con apenas un año fruto de esa devoción que traspasa las fronteras locales. Una estampa del Señor, iluminada por una pequeña mariposa de aceite, engendró la devoción de su familia paterna en la localidad onubense de Villarrasa. José Félix Ríos Villegas, de 43 años, economista y licenciado en Derecho, director de gestión comercial de Aljarafesa, casado y con tres hijos, es desde ayer hermano mayor electo del Gran Poder. Así lo refrendaron sus hermanos en un cabildo de elecciones que arrojó el siguiente resultado: 845 votos a favor, 54 en blanco y 9 nulos.
Desde que su tío Antonio lo apuntara en la hermandad, toda su vida ha girado en torno al Señor del Gran Poder y la basílica ha sido como su propia casa. "Nuestros viernes eran aquí, los sábados por la mañana también y los domingos, casi. Recuerdo desde haber jugado al escondite debajo del paso, a jugar al fútbol en el casinillo". Salió de monaguillo la primera vez que el Señor presidió el vía crucis general de las cofradías. Cuando tuvo la edad reglamentaria se puso la túnica, y a los 18 ingresó en la Bolsa de Caridad, donde tomó contacto con el día de la corporación. Ya en el año 2004, entró en la junta de gobierno presidida por Enrique Esquivias como mayordomo, cargo que ha mantenido hasta la actualidad.
Recuerda con una sonrisa aquellos años de juegos en la hermandad y a "aquellos señores tan serios en el casinillo que imponían un poco", aunque deja claro que el Gran Poder siempre ha tenido "un cierto toque familiar". "Antes, quizás, no había tanto ruido alrededor de las hermandades como ahora. Era todo más íntimo. Aquí tenemos la fortuna de contar con un ancla fuerte que es el Señor. Eso es inalterable con el paso de los años". Defiende, a pesar de lo que puedan entender algunos, que el Gran Poder es una cofradía popular y una hermandad de devotos: "Es transversal por su composición. Hay gente de toda clase y condición".
Como hermano mayor electo afronta estos cuatro años de gobierno sin plantearse grandes proyectos. "El Señor es el que va marcando el camino. Cuando entramos en 2004 no estaban ni pensadas muchas de las cosas que luego se hicieron. Otras sí. Esta hermandad tiene casi seis siglos y no existe la necesidad de ir con grandes proyectos. Esto es mucho más sencillo". Eso sí, sólo tiene una máxima y es que el Gran Poder siga siendo el referente devocional que es. "Para ello hay que tenerlo el mayor tiempo posible a disposición de sus devotos".
Uno de los pilares fundamentales del Gran Poder es su Bolsa de Caridad. Félix Ríos la conoce bien. La situación económica está causando estragos y cada mes se atiende una media de 90 casos. "Mientras que el presupuesto de la hermandad ha disminuido en más de un 5%, los ingresos de la Bolsa, que son finalistas, se mantienen e incluso suben". El año pasado la cantidad destinada a caridad rondó los 130.000 euros. Afirma sin contemplaciones que la Iglesia y la familia son los dos pilares básicos que están consiguiendo capear el temporal.
Su estreno oficial será en el quinario del Señor, en el mes de enero. Posteriormente, llegará el vía crucis de la fe. No esconde, como también ha afirmado Esquivias, que la hermandad prefería las andas en lugar del paso, aunque quiere huir de cualquier polémica: "Desde el principio dijimos que estábamos a disposición del arzobispo. Una imagen en andas es mucho más cercana y permite la participación de los devotos. En los dos vía crucis del Señor, a la vuelta, lo pudo portar todo el que quiso".
El nuevo hermano mayor del Gran Poder no elude los problemas de horarios e itinerarios de la Madrugada. Señala que no acaban de sentirse cómodos en el contexto actual, aunque son consecuentes con el sacrificio que asumieron en su día. "Es cierto que las circunstancias cambian. Aquello lo hicimos a cambio de no tener problemas. Ahora nos encontramos con parones y rodeos". En cualquier caso, reconoce que no son la única hermandad con dificultades de este tipo en la Madrugada, por lo que quiere ir de la mano del resto. "La Madrugada está cogida con alfileres y en algún momento habrá que darle un par de puntadas. Si eso afectará o no a nuestro itinerario de vuelta, ya se verá".
Félix Ríos, además del Gran Poder, es hermano de la Paz, cofradía de su barrio a la que le apuntaron de niño para que pudiera salir de nazareno, ya que en el Gran Poder no lo podía hacer hasta los 14. "Le tengo mucho cariño, fue mi primera túnica". Por devoción personal se hizo del Cachorro, "la otra hermandad de mi padre y mi tío". Antes de casarse, ingresó en el Calvario, "la cofradía de la familia de mi mujer". Y hablando del Gran Poder, no podía faltar la Esperanza: "Una devoción muy especial. En la Macarena tuvieron un gesto hermosísimo con mi familia en una circunstancia desgraciada. A raíz de eso, nos apuntamos todos los hermanos y mi sobrina".
El niño que salió de monaguillo en el primer vía crucis del Señor ya es su hermano mayor.
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