LAS PLAZAS MÁS BONITAS

Plaza del Cristo de Burgos, un bosque en el centro

  • Recibe el nombre del crucificado de la vecina hermandad, ubicada en la iglesia de San Pedro

La Plaza del Cristo de Burgos iluminada por la noche. La Plaza del Cristo de Burgos iluminada por la noche.

La Plaza del Cristo de Burgos iluminada por la noche. / Antonio Pizarro

Cuatro árboles con lianas tiene la plaza como cuatro faroles de plata el paso del cristo que le da nombre. La Plaza del Cristo de Burgos es sinónimo de cofradías y abundante vegetación. Los plátanos de sombra, las palmeras, los naranjos o los jazmines son testigos del paso de muchas cofradías cada primavera. Y, entre ellas, la Hermandad del Cristo de Burgos, vecina de la plaza y ubicada en el interior de la iglesia de San Pedro.

Esta plaza, creada en el siglo XVI tras la unión de la calle Morería y la plazuela del Mesón del Rey, fue hogar de la comunidad judía, posteriormente de la musulmana y, finalmente, con marcada presencia cristiana. El convento de los Descalzos, situado en la esquina con la actual calle con ese nombre, dio a la plaza su primer nombre conocido. Más tarde y con motivo del nacimiento de Alfonso XII, recibe el de Príncipe Don Alfonso. Con la primera República fue de Argüelles, en 1938 pasó a Plaza de la Virgen del Pilar y en 1951 recibe el nombre actual.

Un niño monta en bicicleta por la Plaza del Cristo de Burgos. Un niño monta en bicicleta por la Plaza del Cristo de Burgos.

Un niño monta en bicicleta por la Plaza del Cristo de Burgos. / Víctor Rodríguez

El aspecto actual se debe al proyecto que realizó Balbino Marrón en 1865 y que después ha sido modificado hasta nuestros días por, por ejemplo, el ensanche de la calle Imagen, que comienza en ella hasta la Encarnación. El Colegio de Arquitectos y la iglesia de San Pedro son los edificios más reconocibles de esta plaza, que también cuenta con numerosas casas señoriales y establecimientos hosteleros muy populares. Uno de ellos fue visitado por el ex presidente de los Estados Unidos, Barack Obama.

Las pequeñas glorietas que forman las plaza son otra estampa reconocible. Los niños juegan en el centro de ellos ante la atenta mirada de sus cuidadores desde los bancos de hierro forjado salpicados en los laterales. La plaza tiene mucha vida y es un bello paso desde la Alfalfa a la Encarnación o a Santa Catalina, las tres zonas vecinas.

Ayúdanos a elegir las plazas más bonitas de Sevilla

Como punto de partida, proponemos a nuestros lectores que nos ayuden a elegir las plazas más bonitas de Sevilla. Partiremos de un listado de 20 plazas que por su ubicación, importancia y belleza son relevantes en Sevilla. Y con el paso del tiempo se han convertido en lugares imprescindibles para conocer la ciudad y vivirla intensamente.

El listado de plazas que someteremos a votación. En los próximos días, iremos incorporando un reportaje y una fotogalería de cada uno de los enclaves:

Durante las próximas tres semanas, recorremos desde Diario de Sevilla estas 20 plazas a través del reportajes que se han preparado con el equipo de Fotografía y Redacción, aunando la visión más periodística e informativa sobre los elementos reseñables que contienen cada una de ellas. Dedicaremos un día a mostrar todos los atractivos y singularidades de cada una de los aspirantes y, al final del recorrido, podremos votar.

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