Los empresarios sevillanos reclaman mayor flexibilización para la desescalada
Miguel Rus alerta de retrasos en el pago de los créditos ICO y confirma la muerte ya de algunas empresas locales
La CES confía en la reactivación de la "locomotora" del turismo y pide apostar por ello
Las fases de desescalada anunciadas esta semana por el Gobierno central no han hecho más que acrecentar la incertidumbre entre el empresariado sevillano. Según ha denunciado este miércoles Miguel Rus, presidente de la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES), al final deben ser los propios empresarios quienes decidan cuáles van a ser las fases reales y decidan si abren ahora o no sus negocios. "Llevamos mucho perdido con esta paralización y algunos piensan que abrir por abrir acabará matando a sus empresas", ha apuntado en una rueda de prensa telemática.
Rus ha reclamado un "plan de desescalada flexible y viable" con la realidad, con ayudas específicas también desde el ámbito local que permitan para "comprar tiempo", el necesario para recuperar la normalidad. Y tambien ha hecho un llamamiento al consumo de lo local en las compras, vacaciones, alimentación... para ayudar al empresariado sevillano.
Los hoteleros y hosteleros representan casi un 25% del PIB por lo que es trascendental que estas empresas cuenten con todas las medidas y ayudas necesarias para sobrevivir. "Podemos dar pasos adelante para salvar otros sectores en espera de que la gran locomotora del turismo se ponga de nuevo en marcha", ha añadido.
En este sentido, según ha explicado, en Sevilla se está trabajando estrechamente con el Ayuntamiento de la capital, la Diputación provincial y la Junta de Andalucía para articular estrategias y medidas que ayuden al empresariado a salir de una crisis que, a diferencia de la de 2008, ha calificado "de trimestres". Muchas empresas, según Rus, están ya presentando en Sevilla concurso de acreedores tras este "terremoto sanitario y económico", sobre todo en el sector hostelero. A nivel nacional, con las medidas adoptadas de desescalada podría desaparecer el 15% de las empresas, esto es, unas 40.000.
La fiscalidad es clave para aliviar la carga actual de las empresas y, de momento, tanto los ayuntamientos como la Junta de Andalucía se han mostrado colaboradores para negociar con el empresariado, según el presidente de la CES. "Desde las organizaciones lo que estamos pidiendo es la suspensión de los impuestos y cotizaciones, no la exoneración, por ejemplo que todos los impuestos de este año se puedan programar para el año siguiente con el menor coste para que las empresas podamos asimilar esta situación tan excepcional".
Rus ha alertado del retraso en el pago de los créditos ICO, vitales para seguir funcionando. "Quiero alabar la labor que están desempeñando algunos bancos, pero hay algo: están firmados los contratos con los bancos hace un mes y no llegan, ¿qué pasa?", ha preguntado. Y ha confirmado la defunción de algunas empresas sevillanas. "No sabemos cuánto va a durar esto y cómo nos va a afectar directamente, así que necesitamos tiempo y flexibilidad", ha insistido Rus que ha cifrado que cada mes de retraso en retomar la actividad se traduce en hasta seis meses más para recuperar la normalidad económica.
El Plan 8 para impulsar el turismo es un modelo ejemplar para Rus, que pide extender ese sistema de colaboración a otros sectores. Y ha recordado que los ICO son clave, por ejemplo, para que que las empresas puedan adaptarse también en esta fase de desescalada a las nuevas normativas y medidas de protección, inversiones que se exigirán para poder reabrir los negocios.
"Hay que intentar que no pase como en 2008, la situación es otra, pero esto no puede derivar en una crisis de confianza", ha apuntado convencido de que, antes que una uve o una u, él ve una escalera en la recuperación de las empresas que él estima que empezará a ser una realidad en las navidades.
Rus ha confirmado que hay proyectos, como los nuevos hoteles previstos en Sevilla, que retrasarán sus aperturas, en algunos casos hasta en un año, pero ha confirmado que existe un compromiso por parte de los inversores. Sí se ha mostrado especialmente preocupado con el sector aeronáutico, pues las perspectivas para empresas como Airbús son duras.
Para la CES es muy importante que las obras sigan adelante, desde la civil a la pública. Y hace una propuesta a las administraciones para que en los proyectos se prime el empleo sobre otros costes. "Es la hora de parchear las calles o arreglar los carriles bici porque ñestos son proyectos donde el empleo puede suponer el 85% de la inversión", ha comentado.
Rus ha sido crítico con el Gobierno central, "que no está siendo ni eficiente ni eficaz". Así ha recordado que los empresarios están adoptando todos los protocolos de seguridad sin tener el acceso necesario a los materiales individuales para los trabajadores, unas carencias que están siendo paliadas por la propia confederación y empresas que están colaborando con donaciones.
“Reducir a 4 los veladores y mantener la plantilla no dará ni para pagar la luz”
Sorprendidos e indignados. Los hosteleros sevillanos aseguran que es “absolutamente inviable” abrir los negocios en las condiciones que se indican en el plan de desescalada hecho público este martes por el Gobierno central. “Las prisas siempre son malas consejeras y tenemos que tender adecuados los negocios con las condiciones deseguridad sanitarias y económicas adecuadas”, comenta Antonio Luque, presidente de la patronal sevillana de la hostelería, quien asegura que el sector puede esperar el tiempo que se requiera para retomar su actividad con todas las garantías.
Luque insiste en esperar a que se aclaren las condiciones en las que podrán mantenerse los ERTEs hasta final de año y recurre a un ejemplo de la capital para demostrar la inviabilidad del plan estatal: “Un señor que tenga una terraza de doce veladores y diez u once empleados, como es el caso de La bodeguita de la Plaza del Salvador, si abre con cuatro mesas y toda la plantilla no tendría ni para pagar la luz, es totalmente inviable”.
Por ello, la patronal recuerda que hace días que ha solicitado, a través de Hostelería de España, más flexibilidad al Gobierno. Y, ante las últimas noticias, adelanta que va a proponer desde Hostelería de Andalucía a todas las provincias que no se abra ningún negocio hasta que el Gobierno se manifieste y diga claramente con qué medidas y respaldo se puede retomar la actividad. “Sin más ayudas esto es la ruina total para el empresario”, apunta Luque.
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