El gesto solidario de una chirigota con la ELA desde el Carnaval de Cádiz
'Una chirigota en teoría' visibiliza la enfermedad con humor y respeto y donará a la asociación ELA Andalucía las sillas reales utilizadas en su emotiva actuación en el Falla
Las sevillanas en silla de ruedas de la chirigota de los Stephen Hawking en su 'visita' a la Feria de Abril
La noche del miércoles en el Gran Teatro Falla de Cádiz dejó algo más que risas y aplausos. Entre coplas, ironía y ese surrealismo tan propio del Carnaval de Cádiz, la chirigota Una chirigota en teoría logró que el humor se convirtiera también en empatía y conciencia social. Sobre las tablas, una caracterización impecable de Stephen Hawking sirvió como hilo conductor para hablar, sin edulcorantes, pero con enorme respeto, de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad dura que rara vez encuentra espacio en escenarios festivos.
La agrupación de Miguel Ángel Llull sorprendió al público con una propuesta arriesgada y valiente. El humor negro, afilado e inteligente, no esquivó la realidad de la enfermedad, sino que la miró de frente, apoyándose en recursos escénicos y letras cargadas de ingenio para acercar al espectador al día a día de quienes conviven con la ELA. El Falla respondió con carcajadas, pero también con silencios atentos y una ovación que trascendía lo carnavalesco.
Ese equilibrio entre risa y respeto ha sido especialmente valorado por ELA Andalucía, que no tardó en pronunciarse. Desde la asociación agradecen públicamente la sensibilidad y la visibilidad otorgadas a la enfermedad, destacando que el enfoque elegido no sólo no resultó hiriente, sino que ayudó a mostrar con humanidad las vivencias de los pacientes. En sus redes sociales compartieron fragmentos clave de la actuación, acompañados de un mensaje de gratitud por haber sabido usar el humor como herramienta de concienciación.
El presidente de la entidad, Francisco Javier Pedregal Pardo, ha explicado en declaraciones a este periódico que el trabajo conjunto fue clave para lograr ese resultado. Según confirmó, la chirigota se puso en contacto con la asociación desde el inicio, con la intención expresa de construir un repertorio respetuoso. Incluso antes del estreno, miembros de ELA Andalucía asistieron a un ensayo general para conocer el contenido completo y aportar su visión. Un gesto poco habitual que demuestra hasta qué punto la agrupación quiso cuidar cada detalle.
Ese compromiso no se quedó solo en las letras. Las sillas que forman parte esencial del tipo, y que representan uno de los elementos más reconocibles de la actuación, son reales y de alto coste. Al finalizar el Carnaval, serán donadas a la asociación. Un detalle que la propia chirigota convirtió en broma durante su actuación, confesando entre risas que quizá no se habían gastado tanto en el disfraz, pero sí en lo verdaderamente importante para dar vida al personaje.
En una noche donde el Carnaval volvió a demostrar su capacidad para hablar de todo, Una chirigota en teoría dejó claro que el humor también puede ser un acto de responsabilidad. Y que, a veces, entre copla y copla, se abre un espacio para mirar de otra forma a quienes luchan cada día contra una enfermedad que necesita, más que nunca, visibilidad y apoyo.
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