Las personas con algún tipo de discapacidad tienen más dificultad para encontrar empleo
El mundo laboral y sobre todo la empresa privada mantienen sus reticencias a la hora de integrar en sus filas a personas con alguna discapacidad. Los incentivos que se han ofrecido a las empresas en los últimos años desde las instituciones públicas no terminan con el recelo hacia este colectivo. La creencia de que no pueden "valerse por sí mismos" o realizar las mismas tareas que otros trabajadores prevalece sobre la capacidad y la formación de estas personas.
Antonio Pérez es investigador y profesor en la Universidad Pablo de Olavide y trabaja en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo. Padece una atrofia muscular. Se especializó en bioinformática porque aunaba su pasión por la informática y por la biología y porque era un "área al que podía acceder" a pesar de sus limitaciones. Sin embargo, reconoce las dificultades con las que se encuentra a la hora de asistir a conferencias o congresos: "No tienen en cuenta que los lugares sean realmente accesibles para todos".
Javier Moreno Banda es licenciado en periodismo desde 2007. Nació con espina bífida mielomeningocele. Este periodista denuncia "la barrera" que aún existe para que los discapacitados accedan al mercado laboral con normalidad. "Haces prácticas y todo bien, trabajas gratis y echas currículos pero nunca te llaman mientras a otros sí", señala.
La Fundación Universia es una agencia de colocación que trabaja en colaboración con empresas e instituciones como, por ejemplo, la Universidad de Sevilla. El año pasado acudieron a estos servicios 54 usuarios discapacitados a los que se les orientó y se les hizo un seguimiento, según explica la técnica de Orientación Profesional de Universia, Lola Burgos. "No está muy aceptado que alguien discapacitado pueda hacer lo mismo que otra persona. Los discapacitados se incorporan más tarde y con menos experiencia: es la pescadilla que se muerde la cola", explica esta técnico.
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