La Ventana
Luis Carlos Peris
La cuesta se empina
Suben las temperaturas y los primeros en aparecer en escena son los molestos mosquitos. Evitar sus picaduras no siempre resulta fácil y más si de niños se trata. Conseguir que los mosquitos no se acerquen a los pequeños no es un reto imposible. Aquí algunas de las claves para conseguirlo en tan sólo siete pasos.
En primavera y con el verano a la vuelta de la esquina, los bebés y niños pequeños requieren de cuidados especiales tanto en la piel como en los ojos. A veces, los padres tienen dificultades sobre cómo abordar esa protección, al existir cierto desconocimiento acerca de qué productos pueden utilizar, especialmente en lo que a las molestas picaduras de mosquito se refiere.
En zonas de costa o próximas a ríos, es frecuente la presencia de mosquitos, lo cual hace muy molesto el paseo o la estancia de los niños en ambientes exteriores o interiores. Para combatir las picaduras de este incómodo turista, Gema Magdaleno, matrona de Atención Primaria y encargada de dar pautas para el cuidado de la piel de los bebés, ofrece algunos consejos:
Si a pesar de todas las precauciones, se produce una picadura en el niño (tarde o temprano ocurrirá), es importante mantener la calma. La mayoría de las picaduras tan solo producirán una reacción local (inflamación, picor y dolor) y no son realmente graves para la salud del niño. Si se produce, es recomendable lavar bien la zona y aplicar un producto específico para aliviar los síntomas. Por el contrario, es muy importante no aplicar remedios caseros como barro o dentífrico, ya que pueden llegar a producir infección. Tan sólo si se ve que el niño tiene otros síntomas como fiebre o malestar general, será preciso acudir al pediatra.
Los repelentes tienen compuestos químicos, sometidos a un riguroso control, que los permiten identificarse como tal, a diferencia de los protectores naturales que no incluyen fórmulas biocidas, por lo que pueden ser utilizados por menores de 12 meses. Los protectores naturales pueden aplicarse cuando resulte necesario, mientras que los repelentes tienen una frecuencia de uso más limitada.
Para aquellos que no sepan qué producto usar, la marca Chicco cuenta con la gama más amplia de protectores frente a agentes externos: tanto lociones naturales como repelentes.
Su loción natural con aceites de Melisa y Andiroba, conocidas por ser sustancias de aroma repelente para los insectos, tiene propiedades hidratantes y carece de añadidos químicos. Además de estar testado dermatológicamente y ofrecerse en crema o spray, puede ser empleado en bebés de más de dos meses garantizando hasta dos horas de protección. El repelente antimosquitos está indicado para niños mayores de 12 meses, dada su fórmula especial, y su eficacia testada garantiza una alta protección (hasta 6 horas), incluso contra el mosquito tigre. El precio de la loción natural es 9,65 euros y del repelente, 9,95 euros.
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