Una resaca agridulce
Real betis
Las lesiones de Emana y Dorado empañan un día festivo en la ciudad deportiva, con ovación incluida para el equipo · El camerunés será baja un mínimo de cinco semanas y el defensa, al menos otras tres.
Sin apenas tiempo para saborear el triunfo ante el Getafe, el Betis regresó ayer al trabajo en la ciudad deportiva para preparar el encuentro de mañana en Huesca, pero la resaca tras la espléndida victoria dejó un cierto regusto agridulce. Las lesiones de Emana, Dorado y Salva Sevilla, sobre todo la del camerunés por ser más grave de lo esperado, se cobran una alta factura para un Betis que no está precisamente sobrado de efectivos.
"La Copa era peligrosa para nosotros. Las consecuencias para un equipo de Segunda División son a veces malas. Perdemos a Achille mucho tiempo, a Chechu para un mes y a Salva prácticamente para Huesca. Pero vamos a mirar a los que sí están porque sí serán los que nos hagan ganar partidos", señaló el propio Pepe Mel, que recibió, como el equipo, la ovación de los aficionados presentes.
A primera hora de la mañana, Tomás Calero, jefe de los servicios médicos, acompañó a los lesionados a la clínica Fremap, donde se irían comprobando las respectivas dolencias. El gesto torcido del galeno bético ya hacía intuir que algo no marchaba según lo previsto. Y es que el TAC al que fue sometido Emana detectó una fractura intraosea en el maleolo tibial derecho, que tendrá al camerunés al menos cinco semanas alejados de los terrenos de juego.
Emana estará inmovilizado 21 días, justo en el momento en el que se le realizará una prueba de control. Si ésta es positiva y la zona aparece menos inflamada, los médicos incluso podrían acelerar su recuperación. "Tiene una fractura en la tibia no desplazada, pero sí ósea, lo que hace que tenga que estar inmovilizado las próximas tres semanas. Es una lesión que en condiciones normales tendría que estar 40 días de total inmovilización, pero es una fractura pequeña y eso hace que se puedan acortar los plazos, pero las 4-5 semanas no se las quita nadie", explicó Calero.
Si con Emana la noticia era peor de lo esperado, con Dorado sí se cumplió el pronóstico que Calero ya esbozó tras la primera exploración realizada al jugador en el propio estadio de Getafe. "Se ha confirmado que tiene una rotura a la altura del semimembranoso de grado uno-dos. Esperemos que, con suerte, en tres semanas tenga posibilidades de estar compitiendo", señaló el médico verdiblanco. El tercer lesionado era Salva Sevilla, que sufre un esguince de grado uno-dos del compartimento externo del tobillo, que lo convierte en duda para mañana. El virgitano se probará hoy, aunque Calero era pesimista. "No lo descarto para Huesca, pero sí que tiene mínimas posibilidades de viajar con el equipo y dependiendo de la evolución habrá que esperar a que tenga opciones para el miércoles".
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