El cartel machadiano de las Fiestas de Primavera de Sevilla 2026: la infancia y el patio
Dani Franca evoca con su obra la casa de su abuela en Nervión
Especial importancia adquiere la tipografía de Álex Rojas
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Un guiño a Antonio Machado en el 150 aniversario de su nacimiento: el patio, la infancia y el recuerdo. Dani Franca (Sevilla, 1985) ha recreado en el cartel de las Fiestas de Primavera de Sevilla 2026 el universo de su niñez, la casa de su abuela donde soñaba con la Semana Santa y la Feria de Abril. Todo un ejercicio de memoria en el que cobra idéntico protagonismo la tipografía, que ha corrido a cargo de Álex Rojas.
Con tales premisas, el cartel que anuncia el tiempo que está por venir en poco más de 40 días lo protagoniza un niño que "juega" a ser nazareno con un cartucho como capirote y una capa, símbolos de los días de la Pasión y Muerte. Mientras que en el patio, una silla de enea y unos claveles esparcidos en el suelo simbolizan la Feria.
"El tiempo sin tiempo del niño". La cita de Luis Cernuda, poeta sevillano, le ha servido a Franca para adentrarse en ese universo en el que tenía como cómplice a su abuela. Aquella casa de Nervión, de finales de los 80, en el mediodía de un Miércoles Santo, cuando a punto estaba de pasar por allí la todavía joven cofradía de la Sed. El pintor soñaba con ser un nazareno más en aquellos tramos. Su abuela lo ayudó a cumplirlo en ese mundo de fantasía. De capirote, "un cartucho" con el cartón cortado. De capa, un disfraz de enfermera. Todo ello, en un crío vestido con corbata y pantalón.
"El niño que ven ahí es el mismo niño que ha pintado este cartel". Han sido las primeras palabras del autor a la hora de describir su obra, a la que le ha puesto un lema: "las fiestas del patio de mi abuela". "Hoy este adulto se asoma por los dos agujeros del capirote", ha explicado Franca, quien califica de "espacio sagrado" aquella estancia al aire libre donde pasaba las largas horas de la infancia.
Una obra que, más que la fiesta en sí, recrea la víspera, "soñar con lo que llega". Y en ese sueño caben también un tambor, una silla de enea, los claveles y las macetas cuajadas de flores. La Semana Santa y la Feria en pocos metros cuadrados.
En suma, una realidad personal (que llegó a captarse en una cámara de fotografía de los 80) convertida en anuncio y con la que, como ha referido el alcalde José Luis Sanz en la presentación, "se sienten identificados muchos sevillanos" "¿Quién no ha jugado siendo niño a ser nazareno, a tocar el tambor o con una silla de enea?", ha expresado el regidor hispalense.
Para Sanz, lo que Dani Franca ha presentado este miércoles -a una semana del inicio de la cuaresma- "no es un cartel de Fiestas de Primavera, sino el regalo de un recuerdo".
La tipografía cobra gran protagonismo, tanto por el importante espacio que ocupa en la obra como por la cantidad de símbolos que contiene. Su autor ha empleado un tipo de letra habitual en los carteles de la primera mitad del siglo XX. También incluye pictogramas, que representan las flores propias de la primavera sevillana: azahar, jazmín... Y entre los numerosos festejos que se mencionan, llaman la atención aquéllos tachados ("pero legibles") al ser ya parte del pasado, como son las carreras de cintas, los concursos de bandas de música o la batalla de flores. Otro ejercicio de memoria.
Tampoco pasa por alto otro detalle: "la revisión del escudo de la ciudad", algo habitual, según Rojas, en los carteles de los años 30 y 40.
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