La lluvia da un respiro efímero y el Guadalquivir recobra la calma poco a poco
La CHG informa de que el caudal del río ya está en “tendencia descendente” y la Aemet de momento no activa ningún aviso aunque anuncia agua para casi toda la semana
Lora del Río está con el agua al cuello: "El muro de defensa es el héroe del pueblo"
La borrasca Marta se marchó por fin de Andalucía. Después de un sinfín de días seguidos con lluvia abundante, desbordamientos y amenazas de inundaciones en muchos puntos de la provincia, el domingo fue la primera jornada en la que la tranquilidad se impuso a la necesidad de mirar al cielo o consultar el parte para ver a qué hora iba a caer la mundial. La mejoría del tiempo también repercutió en el Guadalquivir, sus afluentes y los embalses. La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) confirmó que los caudales presentan una “tendencia descendente”, lo que implica menos riesgo en poblaciones en cuyos núcleos urbanos o rurales ya había entrado el agua.
En la capital, según informó el canal municipal Emergencias Sevilla, entre la medianoche del sábado y las nueve de la mañana se atendieron 233 incidencias relacionadas con inclemencias meteorológicas. Por suerte, ninguna de esas incidencias fue de gravedad.
En Lora del Río estuvo ayer el presidente de la Diputación, Javier Fernández, el día después de que la borrasca Marta se despidiese de la localidad, que es de las más amenazadas porque por allí pasa el Guadalquivir muy crecido y también el arroyo Churre, que lleva días que es un auténtico río. El domingo, sin embargo, fue la jornada más tranquila desde que empezó Leonardo y así se refleja en los datos que, como todos los días, aportó el Ayuntamiento presidido por el alcalde, Antonio Enamorado. Así, el sábado a las 23.45 horas, la cota del río estaba en 34,49 metros sobre el nivel del mar, en nivel rojo pero en “ligero descenso”, y el caudal era de 3.241,19 metros cúbicos por segundo. Alas seis de la tarde de ayer, sin embargo, la cota estaba en 34,23 metros, ya en descenso sin la apostilla de “ligero”, y el caudal bajaba a 2.965,44 metros cúbicos por segundo, casi 300 menos que unas horas antes.
Otro de los focos de la provincia que más preocupación había generado desde la llegada de Marta era El Palmar de Troya. El embalse de Torre del Águila se encontraba ayer al 107%, que obviamente es una barbaridad. El desembalse preventivo hace que el arroyo Salado aún sea extremadamente caudaloso, pero no hay que lamentar ningún suceso achacable al tiempo.
En la antigua pedanía utrerana seguían ayer trabajando miembros del Plan Infoca, de la Junta de Andalucía, y de la Unidad Militar de Emergencias (UME), dependiente del Gobierno. Así lo resaltó el consejero de Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz. El trabajo, en todo caso, se redujo a achicar agua y prevenir posibles dificultades en el barrio conocido como las casas nuevas, al lado de un canal que el viernes estuvo a punto de rebosar. La UME, además, rescató a una persona y a sus mascotas en un enclave apartado del pueblo.
En la presa de Alcalá del Río, por su parte, el caudal tocó techo a las tres de la madrugada con 4.335 metros cúbicos por segundo, pero desde entonces se sumó a la tendencia de descenso suave. En la ciudad, la punta de la crecida pasó alrededor de la medianoche con caudales de entre 4.600 y 4.700 metros cúbicos por segundo. Ahora habrá que ver qué ocurre este lunes, que es el día en que la CHG calcula que pasará la punta provocada por la segunda crecida generada por la borrasca Marta.
De todas formas, a pesar de que pronostica agua intensa por lo menos hasta el miércoles, la Aemet todavía no ha activado ningún aviso. La CHG habla de una “ventana meteorológica” que permitirá “recuperar resguardos de seguridad en los embalses” de cara a la previsión de lluvias para la semana que comienza hoy.
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