La Ventana
Luis Carlos Peris
La cuesta se empina
La Fototeca de Juan Carlos Vázquez
El paso de palio de la Virgen de la Esperanza es un gran ascua de luz. Una llama viva que se presiente, que se refleja en los cristales y que anuncia la inminencia de su llegada. Los corazones se aceleran cuando se advierte su presencia. Plata labrada, ricos bordados en oro, claveles blancos, azahar, cera que chorrea... todo eso pasa completamente desapercibido. El tintineo de las mariquillas fija la mirada en su cara. Ya está aquí la Macarena. Parece que ha sido un sueño. Así es el fugaz paso de la Virgen de la Esperanza.
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