Una corona discreta
El Fiscal
Una tertulia entre Pablo Noguera y Rafael Belmonte es una oportunidad para conmemorar una operación de éxito
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La Hermandad de la Corona ha encontrado su sitio sin ruidos, ni polémicas. En 25 años parece que lleva un siglo en la ciudad. La charla de Rafael Belmonte, uno de aquellos jóvenes impulsores, con el hermano Pablo, secretario del cardenal que avaló la fundación, resultó una delicia y permitió a los más jóvenes conocer cómo se integra una cofradía joven en el centro de Sevilla y en las vísperas de la Semana Santa con toda naturalidad. Se conjugaron varios factores: unos curas que vieron clara la operación, como Gutiérrez Mora, y un arzobispo que valoró el empuje de aquellos cofrades que ya traían la formación de casa y la escuela de otras hermandades. Tuvieron estilo y apoyos. Nadie discute a la Corona, pese a que, sobre el papel, podía haber generado dudas. El impulso de don Carlos Amigo fue un éxito que conviene conmemorar con una tertulia como la que el lunes mantuvieron Pablo Noguera y Rafael Belmonte.
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