Betis-Elche: la Copa, con una sola bala, bien vale un esfuerzo
El conjunto verdiblanco, actuando como local, debe demostrar con ambición desde el inicio su teórico favoritismo ante un Elche que en la Liga no ha ganado todavía a domicilio
Pellegrini y la ilusión de la Copa
La ilusión vuelve a La Cartuja. Aún no resuena eso de “a Plaza Nueva hay que volver”, pero hay un gusanillo, una cosilla en la barriga de todos los béticos, un sentir de por qué no. Y es que ya en los octavos de final y jugando en casa, el Betis tiene que demostrar que es favorito ante un Elche que no quiere ser convidado de piedra en una eliminatoria a la que los verdiblancos, sin embargo, llegan exigidos y obligados a no fallar tras una derrota (5-1 en el Bernabéu) sin competir y un empate (1-1 en Oviedo) contra el colista en la Liga.
Tiene menos margen de error el equipo de Manuel Pellegrini, pese a todas las bajas con las que cuenta el técnico chileno. Isco sigue su proceso de recuperación; Amrabat y Abde juegan a la misma hora las semifinales de la Copa de África; Cucho Hernández, el máximo goleador heliopolitano esta campaña, Ángel Ortiz y Junior se lesionaron en el último partido y a esas bajas se unió ayer Bellerín, que no se ejercitó por molestias musculares de manera que Ruibal es el único con capacidad para jugar en el lateral derecho.
El cuadro bético se viene mostrando fiable como local, a pesar de haber perdido ante equipos Champions como Athletic, Atlético y Barcelona, aunque ante rivales de su nivel ha cumplido sobradamente, a excepción del duelo con el Girona, demostrando incluso una clara superioridad desde ese juego vertical en el que las bandas marcan las diferencias, pero en la izquierda faltará Abde y Antony no está siendo lo decisivo que se espera. En el costado zurdo Lo Celso, tras marcar en el Carlos Tartiere, podría entrar por un irregular Riquelme que dio la talla ante equipos de menor nivel, pero que no ha agarrado la camiseta aprovechando la ausencia el internacional marroquí. Fornals, como siempre, será el motor ofensivo y Bakambu tendrá la oportunidad de reivindicarse. Adrián parece que es el portero de la Copa para Pellegrini y confía en él con sus 39 años recién cumplidos, aunque podría haber cambios, porque el rival ya es de la misma categoría y el conjunto de Eder Sarabia, un entrenador con pasado bético al que le gustaría tener también un futuro en verdiblanco, ya sacó un empate en el duelo liguero.
La cosa se pone más seria, pero este torneo invita a soñar a poco que la suerte acompañe en los sorteos, por lo que El Ingeniero, ya desde la rueda de prensa previa, ha mostrado a los suyos la importancia del choque para salir metidos desde el inicio, concentrados y no regalar nada a un equipo que en liga no ha vencido todavía a domicilio: cuatro empates, encajando gol siempre, y cinco derrotas. Pero el Elche es un conjunto capaz de quitarle la pelota a cualquiera. Lo hizo en el Metropolitano, por ejemplo, por lo que la batalla en el centro del campo será clave. Sergi Altimira es fijo, con la opción de que Deossa jugara a su lado para descargar a Marc Roca, aunque el colombiano desnuda demasiado la medular con su querencia de irse arriba y por ese agujero en el centro del campo lo puede aprovechar el conjunto ilicitano. Sarabia apostará por un once competitivo, con menos rotaciones que en anteriores eliminatorias coperas, en el que sólo tiene garantizada la titularidad en la portería el argentino Dituro. No podrá contar con sus dos máximos goleadores, André Silva y Rafa Mir, lesionados ambos, ni con el central Pedro Bigas. Tampoco con Héctor Fort, operado hace dos semanas de una lesión en el hombro, así que jugadores como Diaby, Josan, Fede Redondo o Mendoza, con poco protagonismo en LaLiga, tendrán su oportunidad.
Un Betis-Elche puede sonar en la cabeza de muchos más fácil de lo que será en realidad y ahí radica uno de los principales problemas. La Copa, con los cuartos a la vista, bien vale un esfuerzo.
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