A mordiscos, sin remordimientos y sin límite: un buffet 'croquetero' por el Día Internacional de la Croqueta
La Croqueta del Abuelo, en Dos Hermanas, reivindica la croqueta como icono gastronómico con un servicio de tenedor libre único
Esta es la croqueta que ha sido votada como la mejor de Sevilla
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En España, pocas cosas generan tanta unanimidad como una buena croqueta. Crujiente por fuera, cremosa por dentro y cargada de recuerdos, este bocado se ha convertido en uno de los grandes símbolos de nuestra gastronomía. Con motivo del Día Internacional de la Croqueta, en La Croqueta del Abuelo no se conforman con celebrarlo durante una sola jornada: para ellos, enero entero es el mes de la croqueta. Y lo hacen a lo grande, con un buffet que ya se ha convertido en su seña de identidad, la llamada locura croquetera.
La idea de este singular buffet surge, según explica José Luis, de escuchar atentamente a los clientes. "Venía gente a nuestra croquetería y quería probar todos los sabores de las croquetas que tenemos, y en el formato de carta no era posible", cuenta. De esa demanda nace un concepto que funciona como un buffet guiado: entrantes, ensaladas, patatas y, por supuesto, las auténticas protagonistas. Las croquetas se piden por unidades, en tandas, tantas veces como el comensal quiera, hasta que su apetito 'croquetero' queda completamente satisfecho.
Pero detrás de este proyecto no solo hay una idea de negocio, sino también una historia personal. La pasión de José Luis por las croquetas tiene raíces familiares. "Nuestro abuelo nos reunía en torno a una mesa a todas las familias, boleando las croquetas, friéndolas… era un evento familiar", recuerda. Esa imagen, todos alrededor de una croqueta de jamón, es la esencia que hoy se respira en La Croqueta del Abuelo.
Sabores para todos los gustos
El buffet incluye todos los sabores de la carta, organizados por categorías. Están las clásicas, como jamón, puchero o carrillada; las más creativas, como la hamburguesa en versión croqueta; opciones de queso, verduras, pescado y marisco; y una destacada variedad sin gluten. Aunque las tradicionales siguen siendo un valor seguro, José Luis reconoce que algunas innovaciones triunfan especialmente: la de bacon con parmesano, la de pulled pork con barbacoa o las croquetas de queso son de las más solicitadas.
La locura croquetera está disponible de martes a domingo y permite elegir entre carta o buffet en cualquier servicio. El precio es de 17,90 euros de martes a jueves y 18,90 euros de viernes a domingo, con todo incluido salvo bebida y postre. Además, con motivo del mes de la croqueta, del 16 al 31 de enero la primera bebida está incluida en el menú.
La innovación es constante: cada tres meses se lanzan nuevos sabores, fruto del trabajo con el chef ejecutivo y del feedback directo de los clientes. Algunos llegan para quedarse; otros dejan paso a nuevas ideas. Porque, como concluye José Luis, la croqueta no es solo una tapa: "Está entre las tres o cuatro más vendidas en cualquier bar y se puede calificar un restaurante por sus croquetas. Es cocina de aprovechamiento, pero también un manjar y una riqueza de nuestra cultura gastronómica".
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